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Reflexiones sobre la iniciativa de la OCU quieropagarmenosluz.org

September 20th, 2013 | Posted by jlvelasco in iniciativas

Recientemente ha saltado a los medios de comunicación la iniciativa quieropagarmenosluz.org. Esta iniciativa constituye la primera experiencia de “compra colectiva” de electricidad en España. Se trata de una especie de “negociación colectiva” promovida por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) en la que muchos consumidores forman un grupo de compra y negocian en bloque el coste de su factura eléctrica.

La idea parte del hecho de que las comercializadoras, tanto de gas como de electricidad (nos centraremos aquí en las segundas), ofrecen tarifas poco transparentes y muy similares entre sí. Los organizadores consideran que la oportunidad de ganar un gran número de clientes estimulará la competencia entre las comercializadoras, que ofrecerán precios más bajos a costa de reducir sus márgenes de beneficio. El formato elegido para la negociación es una subasta, en la que la comercializadora que haga la mejor oferta se quedará con todos los contratos.

Desde el Observatorio Crítico de la Energía aplaudimos cualquier proyecto que suponga que los ciudadanos participen en los opacos mecanismos del mercado eléctrico, pero consideramos que los resultados de esta iniciativa pueden ser más complicados de lo que se ha previsto, y querríamos aportar algunas reflexiones al respecto.

¿Qué puede suceder el día de la subasta?

Si la iniciativa se lleva a cabo, hay dos escenarios posibles el día de la subasta:

El primer escenario es que la iniciativa no reúna una cantidad suficiente de hogares como para atraer la atención de las comercializadoras. Si es así, el grupo de compra no tendrá capacidad de negociación. En otras palabras, las comercializadoras no tendrán incentivos para ofertar un precio por debajo de los que ya ofrecen individualmente a día de hoy. Este escenario parece poco probable: a falta de casi un mes para que acabe el plazo, hay ya más de 100.000 hogares apuntados. Aparentemente, la continua subida del precio de la electricidad y el gas, junto con la clara percepción de actuaciones abusivas por parte de estas empresas, está movilizando a un número creciente de ciudadanos. Este puede ser, sin embargo, otro motivo por el que las comercializadoras decidan no participar en la subasta, y así sabotear la iniciativa: evitar que el éxito de este esfuerzo colectivo dé pie a movimientos de mayor calado.

La segunda posibilidad es que la estrategia dé resultado: que acudan varias comercializadoras a la subasta, que ésta sea realmente competitiva y que efectivamente se logre un precio más bajo para los consumidores. Desarrollamos ese escenario en el siguiente punto.

Si la subasta funciona, ¿qué implicaciones tiene?

Hay que tener en cuenta que la compra en bloque actúa únicamente sobre el margen de beneficio de la comercialización. Una comercializadora es una empresa que, por un lado, compra energía en el mercado mayorista de la electricidad a los generadores eléctricos y, por otro, la vende luego a los consumidores. La diferencia entre el precio al que la vende y el precio al que la compra incluye el margen de beneficios de la comercializadora. En principio, una comercializadora puede estar dispuesta a reducir su margen por cliente si eso le permite captar más clientes y así aumentar sus beneficios totales. La subasta sirve para determinar, mediante mecanismos de mercado, qué comercializadora está dispuesta a reducir más este margen.

Es probablemente cierto que, como consideran los organizadores, los márgenes de beneficio de la comercialización son excesivos, ya que hasta ahora han aprovechado la “inercia” del consumidor a permanecer con su actual comercializadora (inercia incentivada por la falta de transparencia y la poca diversidad de ofertas existentes). En ese sentido, si se logra llevar a cabo una subasta realmente competitiva, probablemente servirá para mejorar las tarifas de los participantes en el grupo de compra.

Sin embargo, este excesivo margen está lejos de ser la raíz de los problemas de nuestro sector eléctrico. Aun en el supuesto de que se lograse reducir los beneficios de las comercializadoras a un margen razonable, seguirían existiendo graves problemas en otros segmentos del negocio:

  • En la generación, seguiríamos determinando el precio de la electricidad con criterios que no tienen nada que ver con el coste, lo que nos lleva a absurdos como pagar a las hidroeléctricas el agua a precio de gas, o regalar a las nucleares unos windfall profits ilegítimos porque esas centrales se construyeron con una rentabilidad garantizada por el Estado.
  • En la distribución, seguiríamos pagando unos costes regulados opacos que durante décadas han estado fuera de discusión, al margen de cualquier auditoría.
  • En cuestión de política energética, seguiríamos pagando los erráticos bandazos que desincentivan el ahorro, la eficiencia, el desarrollo de energías renovables y el cambio de modelo energético. Seguiríamos manteniendo subvenciones de cientos de millones de euros a empresas cementeras por “interrumpibilidad”, un servicio que lleva años sin utilizarse. Seguiríamos subvencionando el gas a través de los pagos por capacidad.
  • En general, tampoco se ataja el problema de la clara situación de oligopolio del mercado en la que unas pocas empresas pueden, por ejemplo, determinar el precio del mercado mayorista.

Lamentablemente, que las comercializadoras tengan menores beneficios no aporta en absoluto soluciones a estos problemas. Por tanto, esta iniciativa puede resultar en una bienvenida bajada de precios para los consumidores que se apunten, pero no muy alta, como reconocen los propios organizadores. Y sobre todo, tiene de por sí poco recorrido a la hora de atacar la raíz de los problemas de nuestro sistema eléctrico, puesto que no ataca a los eslabones del mercado en los que se encuentran esos problemas. De hecho, podría incluso posponer su solución si consigue una rebaja que apacigüe los ánimos de los consumidores.

Finalmente, debido a los graves defectos del mercado eléctrico, este segundo escenario podría llegar a tener efectos negativos. El motivo es que las grandes eléctricas españolas forman, como decíamos antes, un oligopolio integrado verticalmente, y participan tanto en el segmento de generación (producen energía y la venden en el mercado mayorista en el que compran las comercializadoras) como en los de distribución y comercialización. En esa situación, parece razonable pensar que las comercializadoras que más puedan ajustar sus beneficios pertenecerán a empresas que puedan “apoyarse” sobre otros segmentos del negocio (en los que, como hemos dicho, tienen lugar claros abusos).  Por lo tanto, este hipotético descenso de precio de la electricidad se haría probablemente a costa de que las empresas del oligopolio eléctrico mantengan o incluso aumenten su cuota en el mercado de la comercialización, frenando o haciendo retroceder otras iniciativas que tímidamente empiezan a crecer. Estas otras propuestas suelen funcionar como cooperativas que producen y comercializan energía 100% renovable. Esto les permite avanzar en el necesario cambio de modelo energético involucrando en el proceso a los ciudadanos que quieran participar en él. Sin embargo, debido a su pequeño tamaño, y a carecer de las ventajas (en general ilegítimas) de las empresas del oligopolio, parece difícil que puedan sostener la competencia si estas últimas deciden reducir el margen de beneficio en la comercialización. Por otra parte, la agrupación de los usuarios en un “paquete” tan grande también dejará fuera de la subasta a las pequeñas y medianas comercializadoras, que simplemente no disponen de la infraestructura necesaria para incorporar cien mil usuarios en un día, favoreciendo de nuevo a las grandes eléctricas.

En definitiva, lo que realmente necesita nuestro mercado eléctrico es una regulación adecuada que racionalice los precios asociándolos a los costes reales, que fomente objetivos verdaderamente útiles para la sociedad como la generación renovable y la eficiencia energética y sobre todo, que acabe con los abusos derivados del hecho de que cinco empresas controlen todo el mercado energético nacional.  Es por tanto de temer que una vez más la quimera de la competencia en el libre mercado nos aparte de lo que consideramos debe ser nuestra principal meta: un sistema eléctrico gobernado por los poderes públicos y puesto al servicio de los ciudadanos.

No obstante, y una vez planteadas estas reflexiones, queremos quedarnos al menos con un aspecto inmediato, claro y positivo: se acabó la era de inmovilismo, los consumidores eléctricos están tan molestos con los abusos de las grandes eléctricas que están dispuestos a movilizarse y reclamar cambios en las reglas del juego. Y esa implicación de los ciudadanos en el mercado puede ser el primer paso para llevar a cabo los cambios verdaderamente necesarios.

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28 Responses

  • pistache says:

    Buenas reflexiones…. una vez más quedan en evidencia los “Electrochorizos”: enhorabuena y que la gente

    En cuanto a la iniciativa de OCU, pues coincido con el punto de la participación con vosotrxs, no obstante queda claro que es un iniciativa muy superficial – y que aporta más a la perpetuidad de un sistema defectuoso que al verdadero y necesario cambio de modelo energético de nuestra sociedad.

  • juan luis says:

    Me parece acertado el planteamiento que se hace sobre el fondo del problema. El único “pero” es que primero se pone un poco en duda el valor de la iniciativa, porque pueda suponer un lastre a la solución de la raíz del problema, y al final la aplaudis porque puede ser el inicio de otros cambios más profundos. Yo, en cualquier caso, lo veo positivo, por lo que me inclino por la reflexión del último párrafo.

  • LesBauxdeProvence says:

    El margen de una comercializadora está en torno al 4% del recibo de la luz.

    Los problemas del sistema eléctrico español, y las continuas subidas de la luz para el consumidor doméstico

    (la última de agosto de 2013, sube más de un 70% el término fijo de potencia)

    no se solucionan con esta iniciativa de la OCU,

    que en el mejor de los casos conseguirá ahorros en torno a un 2%.

    Si un usuario quiere ahorrar, tiene que fijarse en el término de potencia contratado (viene en su última factura),

    y bajar el término de potencia hasta ajustarlo a lo que realmente necesité.

    Lo que un usuario doméstico consigue ahorrar bajando un escalón el término de potencia, supera con creces

    el ahorro que se puede obtener con la iniciativa de la OCU.

  • angel says:

    Es un pasito pero hay mucho camino por andar. Debemos revisar todos la potencia contratada y ver si podemos reducirla con un consumo selectivo y consciente.

  • somenergia says:

    Si realmente queremos bajar el precio de la electricidad lo que debemos hacer es potenciar las energias renovables y hacernos más independientes de los hidrocarburos para generar electricidad. Debemos debilitar el actual oligopolio energético, causante de la actual situación, y pasar la comercialización a las nuevas cooperativas renovables como somenergia. Mirar http://www.somenergia.coop.

  • Miquel V. says:

    Me ha gustado mucho este artículo. Gràcias por haberlo escrito.
    El último comentario plantea contratar la electricidad a las nuevas cooperativas como Som Energia que ofrecen soluciones a este oligopolio.
    Hoy Som Energia está alrededor de 10000 personas socias, mientras que la OCU ha conseguido atraer la atención de 10 veces mas.
    Siguiendo con la visión optimista del autor del artículo, la OCU podría ayudar a que este primer paso de mobilización contra este modelo tuviese continuidad. Se trataria simplemente de pasar la información de Som Energia a las personas participantes de esta subasta.
    He hecho una pregunta a la OCU mediante twitter que me temo que no tendrá respuesta: si no se tiene contratado el gas natural, se puede participar en la subasta y su “beneficio”? y si la respuesta es “no” como me parece lógico -pues el gas natural tiene un margen mucho mayor que la electricidad y por eso una cooptación de contratos de gas natural permite a las comercializadoras ofrecer un descuento increible para la electricidad-, la OCU podria ofrecer a las personas participantes -y espero que no solo a las que solo tienen electricidad- la información de las compañías que ofrecen los mejores precios, como lo es Som Energia.
    Seria un paso mas. Aunque me da un poco de miedo que se acerquen a Som Energia muchas personas con el único objetivo de bajar costes en el contrato de la luz. Esperemos que los 100€ de capital social los filtren adecuadamente.

    • somenergia says:

      No te molestes. Cooperativas como som energia no busca crecer mucho si no ayudar a un cambio de sistema. No se trata de pagar menos si no de asegurarnos un mejor futuro. Yo creo personalmente que la OCU simplemente busca la notícia y hacerse eco en los medios de comunicación con esta iniciativa. Si te miras sus artículos sobre energia siempre habla de precio pero poco le importa de donde provenga la energia. Si lo que quieres es ahorrarte unos pocos euros será la ocasión de oro pero si lo que buscas es intentar romper el oligopolio y apostar por las energias renovables ya sabes donde mirar. (www.somenergia.coop).

  • nacho says:

    Es una pena que la web de Miquel V. y la página de somenergía no estén en castellano. Seguro que si así fuera somenergía tendría muchos más de 10000 socios y podríamos todos estar mejor informados y beneficiarnos de sus iniciativas y propuestas (independientemente del filtrado).

  • Samuel says:

    Hola

    Aqui un usuario de somenergia. Soy de Valencia. Y me consta que hay usuarios en todo el estado: Baleares, Madrid, Andalucía, Navarra, etc.
    Por cierto, estoy muy contento con ellos.

    Simplemente es dar el paso.

    Saludos

  • JULIO says:

    La iniciativa hay que darle valor por lo que produce de movimiento en los ciudadanos. La iniciativa puede ser mejorada incorporando al sistema de subasta no solo el precio sino, valorar también que la procedencia sea de energías renovables, con esta valoración se conseguiría no solo precio sino contribuir al desarrollo y a la necesidad de producción de energías renovables.

  • Miguel says:

    Hola,
    La iniciativa de http://www.somenergia.coop/es está genial, no solo por ofrecer energía renovable y limpia sino por permitirte integrarte en la cooperativa.
    Por ahi vendrá la verdadera revolución a corto plazo.
    Lo tengo claro. Y creo que depende de todos nosotros el dar a conocer este tipo de iniciativas así como las de las comercializadoras limpias.
    El único problema que veo es que http://www.somenergia.coop/es no operan en las islas Canarias.
    Conocen alguna otra cooperativa que si opere aquí?

    Saludos

    • manuel says:

      Yo soy socio de som energia y me mandan la distribución de socios por comunidades autónomas y sí hay en Canarias. Pidelo a ver

  • Jesús says:

    Algo en lo que nadie parece estar reparando (tengo 50 años y conozco un poco la trayectoria de la OCU) es que en realidad esa denominada “Organización de Consumidores y Usuarios” no es una asociación de consumidores, es una empresa monda y lironda, que con mucha visión de márketing hace muchos años que adoptó ese nombre pero en relidad simplemente hace negocio (sería algo similar a confundir National Geograthic con una organización ecologista) mediante la subscripción a su revista (que oferta con regalos, “gadchets” y cosas así) y donde se hacen análisis comparativos de productos, análisis que incluso han sido acusados en el pasado de parciales al inclinarse en muchas ocasiones por favorecer los de otras empresas de origen portugués de donde parece ser que procede el capital fundador de esta peculiar “Organización”, y en todo caso, potencialmente abierta a ser “convencida” por intereses económico-comerciales ajenos a los consumidores, al no tener éstos el más mínimo control sobre ella.

    En absoluto que a esta iniciativa haya que darle valor porque proceda de un “movimiento de ciudadanos”, como alguien dice más arriba: esa es la gran trampa de todo esto. A mi suegro acaba de llamarle un teleoperador para convencerle de las excelentes ventajas de la operación. Yo más bien estoy por lo que también alguien indicaba más arriba: una perfecta campaña de marketing para estar en los medios de comunicación subiéndose a lomos de la indignación de los consumidores y así seguir con su negociete de la revistilla o incluso ampliarlo a otros (¿quien no nos asegura que todo sea un amaño comercial de esta empresa con las eléctricas para esa maniobra que se apunta en el artículo que, además, apacigüe los ánimos de los consumidores?)

    Buf, está claro que hay que estar bien despiert@s en estos tiempos. Recordemos, sólo por poner un ejemplo sobre las apariencias y la realidad en el negocio de la energía, lo que nos presenta la película “Tierra prometida”, en este caso sobre el “fracking” para la obtención de gas. No es una gran película pero vale para el caso.

  • Jesús says:

    El nombre concreto de la empresa (“entidad privada” en su definición para facebook) al parecer es “Organización de Consumidores y Usuarios-OCU Ediciones, S.A.” Si alguien encuentra por algún sitio su organigrama o la forma (democrática o la que sea, vamos) en que es elegida su secretariado, presidencia o cual fuere, o, simplemente si los socios (subscriptores de una revista en realidad) tienen derecho a asistir a una asamblea general y a remover esos cargos, se merecerá, en mi opinión, un premio de investigación periodística.

  • Jesús says:

    Extraigo un comentario revelador en la publicación de la noticia en meneame ( http://www.meneame.net/story/lanzan-primera-compra-colectiva-energia-pagar-menos-luz-gas):

    “Hasta donde yo sé, la OCU no es una asociación. Es una organización privada. Yo soy “socio” desde hace mucho y jamás he recibido ninguna convocatoria a junta general.
    Se supone que no tiene ánimo de lucro, aunque no sé quién fiscaliza eso. Las cuotas de la OCU no son tan pequeñas y sus métodos agresivos de publicidad me dan muy mala espina. Eso sí, en algunas ocasiones me ha resultado realmente conveniente ser de la OCU, pero me parece triste que no sea una verdadera asociación.”

    Entre el resto de comentarios también hay alguno que sopecha que han decidido actuar convertendose en un a modo de comercializadora, para sumar a esa especie de “cartera de servicios” que tiene OCU ya para sus “socios” (descuentos en gasolineras, telefonía móvil, seguros, revisión de instalaciones eléctricas…) en fin, en realidad, tal vez, innumerables formas de sacar comisiones de todo tipo de intermediaciones, y sin la mínima fiscalización de nadie, supongo, como sospecha ese comentario que reproduzco…

  • Jorge says:

    La solución para este y otros abusos es la Libertad Política. En mi criterio apuntarse a esta iniciativa fomenta: 1. La denuncia del abuso de las eléctricas. 2. el debate de las causas de que esto ocurra.Que 250.000 personas en 4 días se apunten a esta iniciativa me parece muy positivo como una forma más (de tantas) de ir construyendo la inexistente sociedad civil devastada tras 40 años de dictadura + 40 años de oligarquía de partidos. Un contra poder más de tantos que están surgiendo y que tienen que surgir.

  • Alberto Bezunartea says:

    Hola.

    La iniciativa de la OCU podría tal vez resultar positiva para los consumidores, pero lo que está claro es que no es la idónea, ni mucho menos. En primer lugar, porque se trata de una organización al parecer no muy democrática en su funcionamiento interno y con ciertos intereses comerciales privados. En segundo lugar, porque apuesta tan sólo por la rebaja de las tarifas, lo cual está bien, pero ésto no resuelve el gran reto que tenemos: conseguir energía más barata para los ciudadanos, sí, pero exigiendo que ésta proceda de fuentes renovables, para combatir el cambio climático y conseguir un desarrollo sostenible, algo realmente urgente.

    La OCU podría y debería plantearse jugar un papel importante a la hora de lograr el cambio del actual modelo energético, oligopólico, fósil, contaminante y dependiente al 80-90% del exterior, por un nuevo modelo sostenible, limpio, autóctono y democrático. Si defendiese realmente a los consumidores apostaría por la soberanía energética verde ciudadana, lo cual no es así. Apuesta por más de lo mismo, sin plantearse nada más allá del precio que pagamos por la luz. Bien, pues nos moriremos achicharrados, asfixiados o qué se yo, pero con las tarifas un poco más bajas, eso sí.

    La posibilidad de cambio, si quiere, ya la tiene.

    Hay unas cuantas comercializadoras locales de energía verde actualmente en marcha o a punto de comercializar (Enerplus en Cantabria, GoiEner en Euskadi, Nosa Enerxía en Galicia, Som Energia en Cataluña, Zencer en Andalucía). Todas ellas pueden operar a nivel estatal. También hay empresas del sector renovable comprometidas con este cambio de modelo (Gesternova, Ecoo, etc).

    Desde la cooperativa GoiEner os invitamos a todos a que os cambiéis de comercializadora y os hagáis socios de una comercializadora verde local, participando de forma activa en estos movimientos ciudadanos que persiguen el cambio del actual modelo energético. Si no disponéis de una en vuestra zona, tenéis 2 alternativas: crear vuestra propia cooperativa a nivel local, para lo cual contáis con nuestro apoyo incondicional, o bien, contratar la energía con cualquiera de las ya existentes. Ya hemos colaborado con Enerplus y Nosa Enerxía, asesorándoles y facilitándoles la hoja de ruta y la documentación necesaria para constituirse como cooperativa verde local, todo de manera altruista.

    Todos aquellos que os animéis a dar el paso de constituir vuestra propia cooperativa local contáis con nuestro apoyo y ayuda desinteresada para ello. Este movimiento ciudadano debe crecer como la espuma, algo imprescindible para lograr un futuro sostenible.

    La OCU (y todos nosotros también) podría formar parte de la Plataforma por un Nuevo Modelo Energético (Px1NME), compuesta por ciudadanos particulares y numerosos colectivos de todo tipo, entre los que estamos las anteriores cooperativas. Desde la Px1NME se está haciendo un enorme trabajo para concienciar a la ciudadanía y lograr el cambio hacia un modelo energético renovable, en contra del Oligopolio energético fósil en el que nos tienen atrapados las grandes compañías eléctricas. Os invito a todos a participar en ella. Hay multitud de iniciativas. Os invito a visitar su página web, a que visionéis sus videos y documentales, como Oligopoly2, por ejemplo, a que participéis en la campaña de desobediencia solar, etc, etc, etc.

    Un saludo.

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  • Natalia Fabra says:

    Muy buena entrada, os felicito!!

  • OCEnergia says:

    ¡Gracias a todos por vuestros comentarios!
    Los hemos sintetizado (mucho) en nuestro siguiente post: http://observatoriocriticodelaenergia.org/?p=1238

  • Sergio says:

    Muchas gracias por estas reflexiones y comentarios. Andaba buscando por la red algún artículo crítico, y no sólamente informativo, sobre la iniciativa de la OCU y tuve la suerte de leer este.

    También quería lanzaros una reflexión. Si estamos de acuerdo en que los sucesivos gobiernos, que supuestamente debe velar por nuestro interés, están compinchados con las compañías eléctricas, y que difícilmente una iniciativa como esta puede dar solución al problema de raiz: ¿por qué seguimos participando del engaño? ¿Por qué seguimos votando? ¿por qué seguimos teniendo un contrato de luz? Ninguna de las 2 cosas son imprescindibles para vivir

    Un saludo a todos!
    Sergio

  • César says:

    Finalmente se ha dado un caso mixto: la convocatoria ha sido un éxito por el lado de la demanda, pero un fracaso por el de la oferta. No parece cierto que existiera un margen tan excesivo en las tarifas de suministro para las grandes eléctricas (o sí?). Pero lo que es seguro es que este margen era, para las pequeñas y medianas, bajísimo,.

    “la Asociación de Comercializadores Independientes de Energía (ACIE), confirmaron que no han acudido debido a que la regulación actual les impida acceder en igualdad de condiciones a los clientes domésticos”

    http://vozpopuli.com/economia-y-finanzas/33283-fracasa-la-rebelion-ciudadana-contra-el-recibo-de-la-luz-la-ocu-suspende-sine-die-la-subasta

    Como bien decís, esperemos que todo esto haya servido para al menos dejar en evidencia la necesidad de cambios regulatorios antes que fingir que hay un verdadero mercado libre que hay que acelerar.